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El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha divido el municipio en cinco áreas administrativas, distritos, atendiendo, entre otras, a características geográficas y poblaciones. Esta división sirve para tener una visión más clara de la distribución de la población y la fisonomía de la ciudad.

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(fecha de actualización 15/06/2020)

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Antes de la llegada de los conquistadores castellanos, el territorio donde hoy se asienta la ciudad estaba constituido por zonas de vegetación salvaje pertenecientes al menceyato (reino) de Anaga, que gobernaba el Mencey Beneharo. La historia prehispánica de la ciudad está protagonizada por el legado de los guanches y por algunas expediciones extranjeras que llegaban a la costa.

En 1494, en uno de estos viajes, arribaron los castellanos y establecieron en Santa Cruz el campamento base para la conquista de la isla, que se prolongó hasta 1496, año en que Tenerife fue incorporada a la Corona de Castilla.

Desde el principio el núcleo económico de la ciudad residía en el puerto. El primer muelle, construido en 1548, se localizaba en la playa de Añazo, pero fue destruido por un temporal. El actual puerto se corresponde con cuatro antiguos puntos de atraque en el litoral municipal: el puerto de Caballos con la caleta de Negros, la caleta de Blas Díaz, Paso Alto y el Bufadero.

La bahía de Santa Cruz era apreciada por los navegantes debido a sus ventajas naturales, que la convertían en foco de avituallamiento para los navíos que partían hacia el Nuevo Mundo. Al final del siglo XV se empezó a formar una sociedad heterogénea compuesta por soldados, marineros, mercaderes y los propios guanches que llegaron a integrarse. Los primeros asentamientos poblacionales se localizaban en el entorno del castillo de San Cristóbal, una fortaleza que protegía al pequeño pueblo de casitas terreras que se iba creando.

En la segunda mitad del siglo XVI se empezó a construir la primera plaza, situada frente al castillo, que se denominaría plaza de la Pila y se corresponde con la actual plaza de La Candelaria. A lo largo de la costa se construyeron nuevos castillos defensivos porque los santacruceros tenían que defenderse de los frecuentes ataques de corsarios y piratas berberiscos, galos e ingleses. Hasta la Armada Británica, con el almirante Nelson al frente, cayó derrotada el 25 de julio de 1797.

Este episodio, por su trascendencia, marcará la historia de la ciudad. Santa Cruz siguió creciendo y pronto se topó con el obstáculo del barranco de Santos que fue salvado con la construcción de varios puentes: puente de El Cabo, puente Zurita, puente de Las Asuncionistas, etc.

Poco a poco se fue formando un tejido urbano a ambos lados del barranco compuesto por pequeñas calles y caminos de herraduras. En el siglo XVIII se produjo la primera expansión de Santa Cruz, derivada de una serie de factores, como el traslado de la residencia del comandante general desde la ciudad de La Laguna al castillo de San Cristóbal.

El trasvase de la capitalidad de la isla originó una nueva dimensión administrativa. Además, en 1803 Santa Cruz fue considerada villa exenta y se constituyó el primer ayuntamiento. La ciudad cobró importancia y a ello había contribuido también la destrucción del puerto de Garachico, a causa de la erupción volcánica de 1706, pues trajo consigo un desplazamiento de la actividad económica y comercial y el establecimiento de una burguesía que quería controlar los negocios portuarios.
Esta creciente población es la que pronto demandó servicios y zonas de ocio.

La Alameda del Duque, la plaza del Príncipe, la plaza de Weyler y la recova acogían el bullicio y el trasiego de los santacruceros. A los primitivos núcleos, como el Toscal, se fueron añadiendo parcelas de casas y parques que compusieron nuevos barrios.

En el siglo XX y con la llegada de la modernidad y el boom; demográfico, la ciudad extendió sus límites todo lo posible hasta convertirse en la gran urbe que es hoy y cuyas fronteras se desdibujan por la cercanía de las aglomeraciones urbanas de los municipios colindantes.

 (fecha de actualización 15/06/2020)

Clima  

El relieve y la orientación del territorio al flujo de los vientos alisios (vientos húmedos del noreste) son factores que generan la existencia de diversos ámbitos climáticos y gran diversidad de climas locales por lo que coexisten en la misma ciudad zonas soleadas y secas de costa en la vertiente de sotavento y, húmedos y nubosos dominios en las alturas y valles de Anaga. La cercanía al Trópico de Cáncer y la acción de los vientos alisios permite a la ciudad disfrutar de una bondad climática que se refleja en las mínimas variaciones de las temperaturas a lo largo de todo el año, no se registran grandes diferencias entre las estaciones, ni entre el día y la noche. La media anual se sitúa en torno a los 21ºC. El año más caluroso para el término municipal de Santa Cruz de Tenerife fue sin duda 1995, cuya temperatura media fue de 22°C mientras que el año más frío fue 1920 con una temperatura media anual de 20°C.Las precipitaciones en la ciudad son de moderadas y con una distribución desigual, los meses de octubre a marzo son en los que se producen mayor número de precipitaciones y es la estación estival, la época más seca.

El tiempo hoy en Santa Cruz

Localización  

Santa Cruz de Tenerife es la capital de la isla de Tenerife, ubicada al nordeste de la que es la mayor de las 8 islas que integran el archipiélago de Canarias, que se sitúa a su vez en la margen oriental de la zona central del Océano Atlántico frente a la costa africana. Además, también es la capital de la provincia integrada por las islas occidentales del Archipiélago (Tenerife, La Gomera, El Hierro y La Palma) y cocapital de la Comunidad Autónoma Canaria.

Se encuentra en una latitud norte de 28º 28' y a una longitud oeste de 16º 15'. El término municipal tiene una superficie de 150,56 kilómetros cuadrados. Está dividido en dos ámbitos bien diferenciados: de un lado el antiguo Macizo de Anaga y de otro, la rampa meridional formada por coladas que abarcan desde la cumbre de Acentejo hasta la costa. La altitud máxima que se alcanza en el municipio es de 750 metros sobre el nivel del mar aunque hay zonas céntricas como la Plaza de España que se elevan tan sólo 4 metros.

El municipio se encuentra enclavado en la zona central de una bahía natural dividida por el Barranco de Santos y ocupa una superficie de gran heterogeneidad paisajística y de usos donde confluyen; la mayor ciudad de la isla (en el espacio central del término municipal); junto con su mayor Parque Rural (al Noreste en la península de Anaga); el mayor puerto insular (en el litoral urbano); zonas industriales (en el puerto y sus alrededores, pero también en los límites de la ciudad); zonas de expansión urbana (al sur municipal) y zonas suburbanas (al suroeste), entre otras.

Demografía

Cuenta con una población de 210.600 habitantes (a 1 de enero de 2020) conforme a los datos obtenidos del fichero informático de referencia C38038AI.020, se concentra el 23% de la población de Tenerife. La densidad media de población del municipio santacrucero está en torno a los 1400 habitantes por kilómetro cuadrado, aunque a consecuencia de la heterogeneidad paisajística y de usos del territorio municipal ya comentada, se dan en su seno amplios espacios libres de población (fundamentalmente en el Parque Rural de Anaga), junto a espacios de gran densidad en la ciudad. El 5% del total de la población residente en el municipio proviene de diferentes países, lo que confiere a la ciudad un cierto carácter de diversidad cultural.

(fecha de actualización 26/06/2020)

(fecha de actualización 15/06/2020)

El municipio es sin duda alguna, el principal motor económico de Tenerife, ya que concentra la mayor parte de la actividad económica insular (25% de las empresas de la isla y aglutinan el 30% de todos los contratos).  Su perfil es de una economía muy terciarizada; donde el comercio (tanto mayorista como minorista) y la restauración, los servicios personales y financieros, junto con los derivados de la cocapitalidad regional, ocupan gran parte del total. Asimismo, y aunque el municipio no sea un territorio con una alta capacidad hotelera, registra un gran número de turistas que visitan anualmente el municipio (más de 2 millones anuales), atraídos por el interés que despierta esta gran ciudad. Asimismo, el municipio se establece como sede social de un gran número de las principales empresas de Canarias y en concreto de la provincia de Santa Cruz de Tenerife (únicamente 1 de las 70 empresas con unos ingresos por explotación de más de 100.000 euros anuales, no se encuentra en el municipio). Incluso, es sede de grandes empresas internacionales, siendo todo ello, entre otros rasgos, garante de seguridad jurídica y económica.

Durante este año 2019, el comportamiento de la economía santacrucera ha sido similar a la evolución de la economía canaria. Así, aunque la tendencia ha sido positiva, se han venido observando signos de desaceleración económica, presentando variaciones interanuales negativas en las principales variables económicas. Este escenario difiere de lo que venía ocurriendo desde el comienzo de la recuperación, tras la Gran Recesión, con crecimientos constantes mes a mes. Un indicador relevante de esta situación se puede encontrar perfectamente en la opinión del empresariado de Tenerife y del conjunto de Canarias, con un consenso cada vez mayor sobre el decrecimiento de la actividad de su negocio, especialmente, a lo largo del 2019.

Por su parte, uno de los motores de la economía municipal, el turismo, ha registrado un buen comportamiento en este año. En 2019, el número de turistas que han llegado al municipio creció en un 4,5%, lo que representa unos 108.256 más que en 2019, para un total de más de 2,5 millones de turistas. Fundamentalmente el aumento se observa en el turista que nos visita y no pernocta en el municipio, así como de los turistas cruceristas. Además, no solamente han llegado más clientela a los hoteles del municipio, sino que, han aumentado su estancia media un 4,5%, hasta los 2,46 días.

Esta actividad generó para el municipio algo más de 111 M€ y 16.543 empleos directos, a lo que hay que añadirle, todos los efectos indirectos e inducidos que este sector tan interrelacionado con el resto de actividades genera para cualquier territorio.

Aun así, el turismo constituye el principal elemento de incertidumbre de la economía canaria en 2020 según las grandes entidades de análisis económico, por lo que se deberá estar atentos a su evolución que, dada su importancia dentro de la economía canaria, marcará buena parte del devenir de la economía.

También ha sido un buen año para el mercado laboral santacrucero, en el cuál, se registró en el cuarto trimestre de este 2019, el mayor número de personas ocupadas desde el 2012, con 74.047 (Fuente: ISTAC, Afiliación a la Seguridad Social según lugar de residencia). Este buen comportamiento también se ha visto reflejado en el número de empresas creadas en el municipio, con 7.066 en este final del año 2019. Esto representa el mayor número de empresas inscritas en la Seguridad Social desde el inicio de la Recuperación Económica, con 530 empresas más que en el tercer trimestre del año 2013 (Fuente: ISTAC).

Aun así, el número de personas en paro, descendió en diciembre únicamente hasta las 21.580 personas, lo que supone prácticamente acabar el año como término el anterior (con un ligero descenso del 0,8%); ocasionada principalmente por una disminución del ritmo de crecimiento en la contratación en el municipio (y similar a la que ocurre en el conjunto de la Isla), donde aunque fue muy alta, con 9.947 contratos de media mensual, no alcanzó a los 10.191, registrados durante el 2018 (cifra máxima de contratación en Santa Cruz). Además, a esta situación de desaceleración económica, se le une una gran precariedad en los empleos, donde el 90% de los contratos son temporales y la mitad de ellos, a tiempo parcial. Esta circunstancia dibuja un escenario de incertidumbre personal y familiar, donde la inestabilidad y las bajas condiciones asociadas a este tipo de empleos provocan una recuperación muy débil, que no ha llegado a todas las familias y donde cualquier fragilidad en la economía, repercutirá sustancialmente en toda la sociedad, especialmente entre los colectivos más desfavorecidos.

 (fecha de actualización 26/06/2020)