Recordemos siempre que la higiene y el respeto por nuestro entorno urbano es una responsabilidad compartida. Si todos asumimos esta responsabilidad con seriedad, podemos disfrutar de una ciudad más limpia y saludable para todos, incluyendo nuestras queridas mascotas. En lugar de alimentar la discordia, esforcémonos en fomentar la cooperación y la aceptación mutua. Vivir en una ciudad implica convivir con una variedad de individuos, tanto humanos como no humanos, y nos corresponde a cada uno de nosotros hacer de nuestro hogar compartido un lugar donde todos podemos vivir juntos en armonía.
6 votos
|
4
2
Dejemos también pues que recaiga en la responsabilidad compartida el cumplimiento de las normas de tráfico por ejemplo para no alimentar la discordia entre peatones y conductores