Lamento que quienes tienen la responsabilidad de gobernar no cuiden y promuevan los oficios tradicionales como el rastro, que representan una parte importante del patrimonio de la capital tinerfeña, al tiempo que suponen un aporte para muchas economías familiares.
El rastro de Santa Cruz fue una iniciativa ciudadana de los vecinos de el toscal y los lavaderos, a la que el Ayuntamiento ha dado siempre su apoyo menos con este Gobierno.
Nos encontramos, una vez más, ante una política sin sensibilidad ni cuidado por lo que tenemos, por lo que somos.
El rastro, contribuye a dinamizar la ciudad y generar y fomentar la economía circular, pero es cierto que requiere de un Ayuntamiento sensible y comprometido, cuyo gobierno no esté centrado en sí mismo, habitando universos paralelos y con discursos grandilocuentes que en nada tienen que ver con la realidad.
Recomiendo al concejal de servicios públicos que el rastro es un buen contenido para sus próximos reels, ahí se lo dejo
Lamento que quienes tienen la responsabilidad de gobernar no cuiden y promuevan los oficios tradicionales como el rastro, que representan una parte importante del patrimonio de la capital tinerfeña, al tiempo que suponen un aporte para muchas economías familiares.
El rastro de Santa Cruz fue una iniciativa ciudadana de los vecinos de el toscal y los lavaderos, a la que el Ayuntamiento ha dado siempre su apoyo menos con este Gobierno.
Nos encontramos, una vez más, ante una política sin sensibilidad ni cuidado por lo que tenemos, por lo que somos.
El rastro, contribuye a dinamizar la ciudad y generar y fomentar la economía circular, pero es cierto que requiere de un Ayuntamiento sensible y comprometido, cuyo gobierno no esté centrado en sí mismo, habitando universos paralelos y con discursos grandilocuentes que en nada tienen que ver con la realidad.
Recomiendo al concejal de servicios públicos que el rastro es un buen contenido para sus próximos reels, ahí se lo dejo