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CONSULTA PÚBLICA PREVIA DE LA ORDENANZA REGULADORA DE ZONAS DE ESTACIONAMIENTO REGULADO (ZER) EN EL MUNICIPIO DE SANTA CRUZ DE TENERIFE

En qué consiste

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha considerado oportuno realizar una segunda consulta pública previa sobre el proyecto de Ordenanza Municipal reguladora de la Zona de Estacionamiento Regulado (ZER).

Esta decisión se adopta de conformidad con lo previsto en el artículo 133.1 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, que establece la obligación de recabar la opinión de la ciudadanía, así como de los sujetos y organizaciones más representativas potencialmente afectadas, con carácter previo a la elaboración de una norma. En esta fase deben conocerse, de manera abierta y transparente:

a) los problemas que se pretenden solucionar; b) la necesidad y oportunidad de la iniciativa; c) los objetivos que persigue la norma; y d) las posibles soluciones alternativas, tanto regulatorias como no regulatorias.

En este caso, el Ayuntamiento considera conveniente volver a abrir un proceso de consulta con el fin de ampliar la participación ciudadana, dado que la Ordenanza ZER repercute tanto en las personas residentes como en quienes se desplazan diariamente a la capital para trabajar, estudiar, realizar gestiones, acceder a servicios o visitar la ciudad.

Con esta nueva consulta, el Ayuntamiento reafirma su compromiso con la transparencia, la participación pública y la escucha activa, asegurando que todas las personas interesadas puedan contribuir de manera efectiva en la fase inicial de una norma que tendrá un impacto significativo en la movilidad, la accesibilidad y la calidad de vida urbana.

a) Problemas que se pretenden solucionar con la iniciativa

El municipio de Santa Cruz de Tenerife presenta una elevada presión sobre el espacio destinado al estacionamiento, especialmente en los distritos Centro-Ifara y Salud-La Salle, donde la ocupación media de las plazas en vía supera el 90%. En conjunto, se estiman unas 65.000 plazas en vía y cerca de 173.000 si se incluyen las fuera de vía. Sin embargo, la distribución es muy desigual entre barrios, generando importantes desequilibrios entre zonas residenciales, comerciales y de servicios.

A ello se suma un volumen muy alto de desplazamientos intermunicipales diarios, procedentes de otros municipios del área metropolitana, que incrementan la demanda de aparcamiento para no residentes y generan congestión y tráfico de agitación, estimado en torno al 30% del tráfico urbano. Este tipo de tráfico provoca pérdida de tiempo, aumento del consumo energético y de las emisiones contaminantes, así como un deterioro de la calidad de vida y del atractivo urbano.

Asimismo, la falta de rotación en las zonas de mayor actividad económica dificulta el acceso a comercios, servicios públicos y centros administrativos. Se detecta un uso prolongado e ineficiente del espacio público, con estacionamiento de larga duración y ocupación indebida de aceras, pasos peatonales o reservas especiales. Los residentes en zonas consolidadas carecen de alternativas próximas a sus viviendas y las plazas destinadas a personas con movilidad reducida (PMR) resultan insuficientes o indebidamente utilizadas. A ello se suma la ausencia de un sistema homogéneo y tecnológico de gestión, control y pago del estacionamiento en superficie. En paralelo, se observa un impacto ambiental creciente derivado del uso intensivo del vehículo privado, con elevados índices de motorización y un aprovechamiento ineficiente del espacio viario que limita la accesibilidad peatonal y la seguridad vial.

Por último, el municipio carece de una ordenanza específica actualizada que regule de forma integral el estacionamiento en superficie, adaptada a las políticas actuales de movilidad sostenible, accesibilidad universal y reducción de emisiones.

b) Necesidad y oportunidad de su aprobación

La aprobación de una Ordenanza ZER permitirá dotar al municipio de un instrumento normativo que regule de manera equilibrada el uso del espacio público destinado al estacionamiento, priorizando a los residentes y promoviendo la rotación de vehículos en zonas de alta demanda.

La iniciativa es oportuna para acompasar las estrategias municipales de movilidad sostenible, accesibilidad universal y reducción de emisiones, en coherencia con el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). También responde a la necesidad de mejorar la competitividad del comercio local, facilitar el acceso a servicios y reforzar la convivencia ciudadana en un entorno urbano más ordenado y accesible.

c) Objetivos de la norma

  • Garantizar un uso eficiente y equitativo del espacio público destinado al estacionamiento.
  • Reducir la congestión y el tráfico de agitación derivados de la búsqueda de aparcamiento.
  • Favorecer la rotación en zonas comerciales y administrativas, facilitando el acceso de nuevos usuarios.
  • Priorizar el estacionamiento de los residentes y de las personas con movilidad reducida.
  • Mejorar la accesibilidad peatonal, la seguridad vial y la convivencia ciudadana.
  • Incorporar sistemas tecnológicos de control, pago y supervisión digital.
  • Fomentar el uso del transporte público y los desplazamientos activos.
  • Contribuir a la mejora ambiental y a la calidad de vida urbana.

d) Posibles soluciones alternativas regulatorias y no regulatorias

Regulatorias:

  1. Regular exclusivamente el estacionamiento de residentes (zonas verdes).
  2. Regular exclusivamente el estacionamiento de rotación (zonas azules).
  3. Establecer un sistema mixto (zonas verdes para residentes y zonas azules de rotación), ajustado por horarios y colectivos, con control digital (opción preferente).

Estas alternativas se complementan con otras acciones que pueden mejorar la movilidad y reducir la presión sobre el aparcamiento, tales como:

  • Refuerzo del transporte público y creación de aparcamientos disuasorios.
  • Convenios con aparcamientos privados.
  • Sistemas digitales de información sobre plazas disponibles.
  • Campañas de sensibilización.
  • Espacios para bicicletas y vehículos de movilidad personal.
  • Planes de movilidad al trabajo y aparcamientos compartidos.

Estas propuestas complementarias se encuentran alineadas con el PMUS de la ciudad y con experiencias implantadas en otros municipios españoles que regulan el estacionamiento en el espacio público, donde la combinación de medidas regulatorias y acciones complementarias ha demostrado eficacia para reducir el tráfico de búsqueda, mejorar la rotación y favorecer el cambio modal.

La regulación del estacionamiento en la vía pública es una competencia municipal, conforme al artículo 7 de la Ley sobre Tráfico, y debe realizarse mediante ordenanza municipal, que es el instrumento jurídico previsto para ello. Por tanto, la implantación de una Zona de Estacionamiento Regulado (ZER) únicamente puede realizarse a través de una norma municipal, en coherencia con los objetivos de movilidad sostenible, mejora del espacio público y reducción de emisiones establecidos en la planificación local.

No regulatorias:

Antes de plantear la elaboración de una norma reguladora del estacionamiento en superficie, se ha valorado la posibilidad de recurrir a medidas no normativas o de carácter voluntario para mejorar la gestión del espacio público.

Si bien la regulación, ordenación y control del estacionamiento es una competencia municipal que debe ejercerse mediante ordenanza, se han analizado alternativas que no implican regulación jurídica. Entre ellas se encuentran las siguientes:

1. Mantener la situación actual (sin regulación específica del estacionamiento en superficie).
  • Ventajas: No requiere procedimientos administrativos adicionales ni recursos económicos inmediatos, evita cambios en los hábitos de estacionamiento de residentes y visitantes a corto plazo y no genera controversia social inmediata al no introducir nuevas restricciones o condiciones de uso.

  • Inconvenientes: Mantiene los problemas existentes como alta ocupación, escasa rotación, tráfico de búsqueda, estacionamiento indebido y congestión en las zonas centrales y de mayor actividad; No proporciona herramientas eficaces para priorizar a residentes, PMR o actividades esenciales; Impide avanzar hacia un modelo de movilidad sostenible y hacia los objetivos establecidos en el PMUS; Perpetúa los desequilibrios entre barrios y la presión sobre el espacio público sin ofrecer soluciones estructurales y no permite responder a la creciente demanda de control, digitalización y eficiencia del sistema de aparcamiento urbano.

  • Conclusión: Aunque es la opción de menor impacto inmediato, no resuelve ninguno de los problemas detectados y tiende a agravarlos con el tiempo.

2. Campañas informativas y de sensibilización ciudadana sobre el uso responsable del vehículo privado, la necesidad de fomentar la rotación del aparcamiento y el respeto a los espacios reservados.
  • Ventajas: Contribuyen a la concienciación ciudadana y refuerzan la cultura de movilidad sostenible y pueden ayudar a difundir buenas prácticas y preparar a la población para futuros cambios

  • Inconvenientes: La evidencia demuestra que, sin una regulación que ordene el estacionamiento, las campañas no logran modificar de forma estructural los hábitos de aparcamiento ni reducir la congestión o las infracciones y su impacto suele ser temporal o limitado.

  • Evidencia: En numerosas ciudades españolas y europeas, las campañas funcionan como complemento de la regulación, pero no sustituyen a medidas normativas de control y ordenación.

3. Acuerdos o compromisos voluntarios con residentes, comerciantes o empresas

para fomentar el uso racional del aparcamiento o promover alternativas al vehículo privado.

  • Ventaja: favorecen la cooperación entre sectores y fortalecen la corresponsabilidad ciudadana.

  • Inconveniente: Carecen de mecanismos de control y seguimiento, lo que reduce su eficacia. Al no ser obligatorios, solo una parte de los usuarios adopta estos compromisos, sin producir mejoras significativas en la rotación ni en la reducción del tráfico de búsqueda.

4. Políticas basadas únicamente en incentivos positivos o bonificaciones

(Incluyen medidas como descuentos en aparcamientos privados, apoyo a planes de movilidad empresarial o ayudas al uso del transporte público.).

  • Ventaja: Pueden complementar las políticas públicas de movilidad y facilitar cambios voluntarios de comportamiento.

  • Inconveniente: Su impacto es limitado si no se acompaña de una gestión activa del estacionamiento en vía pública y requieren recursos municipales continuados, lo que dificulta su sostenibilidad económica a medio plazo.

5. Confiar en la autorregulación o buena voluntad ciudadana. Se basa en la expectativa de que la ciudadanía haga un uso ordenado del espacio público sin necesidad de regulación.
  • Ventaja: No genera cargas administrativas ni costes adicionales de gestión.

  • Inconveniente: La experiencia demuestra que la autorregulación no funciona en áreas urbanas donde la demanda de aparcamiento supera ampliamente la oferta disponible; Sin regulación, suelen aparecer ocupación abusiva, falta de rotación y conflictos entre residentes, visitantes y actividades esenciales.

  • Evidencia: La literatura técnica y las experiencias internacionales coinciden en que la autorregulación no garantiza un uso equitativo del espacio público en contextos de alta demanda de estacionamiento.

Conclusión sobre las alternativas no regulatorias:
  • Las alternativas no regulatorias resultan insuficientes para abordar los problemas estructurales detectados en Santa Cruz de Tenerife. La elevada presión sobre el estacionamiento en vía pública, la falta de rotación y el tráfico de búsqueda hacen necesaria una intervención normativa que permita ordenar el uso del espacio público de manera eficaz, equitativa y sostenible.

  • Por ello, la regulación mediante una Ordenanza Municipal de Zonas de Estacionamiento Regulado (ZER) se considera el instrumento adecuado para equilibrar la oferta y la demanda, priorizar a los colectivos que más lo necesitan y mejorar la movilidad urbana conforme a los principios de sostenibilidad y eficiencia recogidos en la legislación vigente en materia de movilidad y cambio climático.