La artista alemana Catalina Moldovanu, en una imagen promocional.

La artista alemana Catalina Moldovanu, en una imagen promocional.

La artista Catalina Moldovanu expone este viernes sus pinturas en La Recova

13/06/2019 - 13:23

La muestra, que podrá visitarse hasta el 21 de julio, plantea una reflexión personal sobre el ser humano en su evolución trascendental

La artista de origen alemán Catalina Moldovanu expone, desde este viernes y hasta el próximo 21 de julio en el Centro de Arte La Recova, una muestra de pintura que lleva por título ‘Buscando a Dios aprendí a amar’. La exposición será inaugurada, a las 20:30 horas, por el tercer teniente de alcalde y concejal de Cultura, José Carlos Acha.

El trabajo artístico que presenta fue realizado a partir de 2010, pero es el resultado de más de veinte años buscando respuestas sobre el sentido de la vida. En palabras de Moldovanu, “las obras que crean la matriz cromática de sus pensamientos son la continuación de un proyecto genérico presentado en Hannover y titulado ‘Die Botschaften’ (Los mensajes), seguido pocos meses después de una segunda edición, bajo el título ‘Kontraste’, que fue presentada en Berlín”.

Su propuesta es en realidad una reflexión personal sobre el ser humano en su evolución trascendental. ‘Buscando a Dios aprendí a amar’ incluye 75 obras de medio y gran formato, realizadas en óleo, acrílico y técnica mixta, que se estructuran bajo dos conceptos: observación y gnosis. Un apartado de la muestra, denominado ‘Homenaje. Lux sombra dei’ está consagrado a unos de los mentores espirituales de la artista.

La pintora manifiesta que su intención es aportar un nuevo lenguaje, no tanto cromático sino de contenido. Para ella cada cuadro tiene su propio código cromático y los colores de algunos de ellos son utilizados como terapia. En su opinión, “cada mensaje viene a crear preguntas y abrir nuevos caminos de introspección, con la finalidad de despertar la consciencia y promover el estatus del ser humano como ser histórico consciente de su valor social y su contribución personal al favor de la sociedad”.

Desde su punto de vista el tema abordado es atemporal y el interés de la humanidad sigue siendo el mismo desde siempre: ¿cuál es el sentido de la vida, si de toda forma sabemos con certeza que un día vamos a morir? ¿Quién soy?

Quizás la novedad que aporta Catalina Moldovanu en el contexto temático propuesto es una salida del punto de vista dogmático; una reinterpretación de las palabras sagradas sin cambiar en absoluto el contenido, sino ofreciendo otra perspectiva.

La pintora sostiene que la única forma que tenemos de dar gracias por nuestra vida “es recuperar nuestra humanidad encarnada en una realidad presente en donde nos manifestamos como seres de posibilidades, buscando la libertad como elemento fundamental y la dignidad como valor absoluto del ser humano”.

La artista añade que mis pinceladas y colores “son en realidad palabras que mi corazón aprendió a expresarlas en este idioma universal que es el arte; un esperanto donde las emociones humanas asumen el papel protagonista a la hora de manifestarse y buscan su lugar, significados y explicaciones en mis lienzos. Es el mar de los sentimientos la fuente de mi inspiración y por ello, cada lienzo vacío, provocativo e intimidante, termina por cobrar su vida propia por tener su historia personal Sin pretender enseñar nada a nadie, la intención de mis cuadros es la de recordar, aunque sea por un breve instante, quienes somos, utilizando el pincel como prolongación de mi propia alma”.