El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través del área de Vivienda, ha dado luz verde al inicio de las obras de rehabilitación integral de 100 viviendas en la Manzana I-19 del barrio de Añaza. Este ambicioso proyecto, enmarcado en los Programas de Ayuda en Materia de Rehabilitación Residencial y Vivienda Social del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia -financiado por la Unión Europea- NextGeneration EU, cuenta con un presupuesto de adjudicación de casi 2,9 millones (2.854.124,78 euros) y se prevé su finalización para junio de 2026.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, destacó la trascendencia de esta actuación para la mejora de la calidad de vida en el municipio diciendo que “es un día de buenas noticias para los vecinos de Añaza, porque con estas obras, no solo estamos rehabilitando edificios, sino que estamos invirtiendo en el bienestar de 100 familias, modernizando sus hogares y haciéndolos más sostenibles y accesibles”.
“Este proyecto -declaró Bermúdez- es un claro ejemplo de cómo el compromiso con los vecinos se traduce en mejoras reales para nuestros barrios, reafirmando nuestra responsabilidad y nuestra voluntad de que todos los santacruceros dispongan de una vivienda digna y de calidad”.
Por su parte, la concejala de Vivienda, Ana Belén Mesa, subrayó el impacto directo de las obras en la vida diaria de los residentes, apuntando que “estamos hablando de una transformación profunda que aborda desde la eficiencia energética hasta la accesibilidad, pasando por la mejora estructural y estética de los edificios. Además, la ejecución de rampas y la ampliación de aceras eliminarán barreras, facilitando la vida de nuestros mayores y personas con movilidad reducida”.
Las obras a realizar en estas 100 viviendas se centrarán en varios ejes fundamentales. Por un lado, teniendo en cuenta la mejora de la eficiencia energética, se buscará una reducción del 60% del consumo de energía primaria no renovable mediante la sustitución de la impermeabilización existente, la mejora del aislamiento y pavimento de la cubierta, la sustitución de los calentadores actuales por modelos de doble efecto, y la instalación de dos (2) placas fotovoltaicas en cubierta por vivienda.
Del mismo modo, se mejorará el acceso a todos los portales, incluyendo la ejecución de rampas para aquellos que se encuentran bajo rasante. Asimismo, se construirán nuevas aceras en la calle trasera y se ampliarán las existentes en el interior de la parcela para garantizar un tránsito seguro y cómodo.
La reparación y mejora de la envolvente del edificio es otra de las acciones que se llevarán a cabo. Así, las fachadas serán objeto de una rehabilitación integral, con reparación de fisuras y revestimientos en mal estado, posibles reparaciones de elementos estructurales, y un repintado completo para renovar su estética.
El proyecto también recoge una actualización de las instalaciones y, para ello, se llevarán a cabo mejoras en las instalaciones de telecomunicaciones, el sistema de abastecimiento de agua y el saneamiento general para asegurar el correcto funcionamiento y la modernización de los servicios.






